¿Cómo elegir una lámpara colgante para el recibidor o el pasillo? Guía de tamaños para espacios estrechos
En el diseño de interiores, el recibidor y el pasillo suelen ser zonas de transición, pero eso no significa que la iluminación pueda elegirse al azar. Al contrario: por tratarse de espacios estrechos y de paso frecuente, la lámpara colgante debe ser discreta, bien dimensionada y colocada con precisión.
En estos espacios, una regla es clara: priorizar tamaños pequeños y proporciones equilibradas. Una lámpara demasiado grande no solo rompe la armonía visual, sino que también puede interferir con el movimiento diario.
1. Recibidor (1–2㎡): pequeño, centrado y sin bloquear la vista
El recibidor es el primer contacto visual con el hogar. Aquí, la lámpara colgante debe acompañar, no dominar.
- Diámetro recomendado: 20–25 cm
- Tipo: lámpara colgante de un solo punto de luz
- Altura máxima: ≤ 30 cm
- Ubicación: instalada en el centro del recibidor
Un modelo compacto garantiza que la luz sea suficiente sin obstaculizar la línea de visión al entrar. Además, mantiene el espacio despejado y ordenado, algo esencial en áreas reducidas.
2. Pasillo (ancho 0,8–1,2 m): repetición rítmica y paso libre
En los pasillos, la iluminación debe ser continua y funcional, evitando sombras y zonas oscuras.
- Diámetro recomendado: 20–30 cm
- Tipo: lámpara colgante individual
- Altura máxima: ≤ 40 cm
- Distribución: una lámpara cada 2–3 metros
Este ritmo regular aporta orden visual y asegura una iluminación homogénea, sin riesgo de golpes o sensación de opresión.
3. La lógica detrás del “tamaño pequeño primero”
En espacios estrechos, la lámpara no debe convertirse en un obstáculo visual ni físico. Los modelos compactos permiten:
- Preservar la fluidez del paso
- Evitar deslumbramientos a la altura de los ojos
- Mantener una estética ligera y elegante
Una buena lámpara para recibidores y pasillos no busca protagonismo, sino equilibrio entre funcionalidad y diseño.
Elegir correctamente el tamaño y la altura es la clave para que la luz acompañe el espacio sin imponerse, logrando un hogar más cómodo y visualmente armonioso.










